APARTA LA FECHA 17-19 ABRIL 2026 // QUEDAN 46 DÍAS PARA EL CONGRESO //
Espiritualidad

Sin miedo. Con fe.

“No tengas miedo”

— San Juan Pablo II

Por Pepé Suárez

Escribo esto atrapado en Mazamitla. El narco tiene secuestrado al municipio. Y a buena parte de Jalisco.

Podría hundirme en la desesperanza. Dejarme llevar por el rencor, por el morbo, por el scroll infinito de noticias que solo alimenta el miedo. Pero elijo otra cosa: escribir. Compartir algo esperanzador en medio de tanta oscuridad.

Sé que a nivel humano no hay nada que pueda hacer hoy. El mal lleva años acumulándose mientras mirábamos hacia otro lado. Lo que vivimos ahora es la factura de ese silencio.

Pero en medio del caos, algo inesperado está pasando dentro de mí.

Por primera vez en muchos años, siento que Dios me busca. No para darme respuestas fáciles. Sino para construir algo con Él. Algo que lleve el mensaje contrario a todo lo que estamos viviendo.

No tener miedo. Seguir adelante aunque afuera parezca una batalla perdida.

No tener miedo. Confiar en que Él sigue siendo el que manda, aunque parezca que está muy lejos.

La valentía de verdad no aparece en los momentos fáciles. Aparece cuando la vida entera se convierte en un Goliath que parece imposible de vencer, y aun así decides salir al frente. Sin miedo. Porque sabes que en tu equipo está el mejor.

Lanzarse contra algo más grande que tú parece locura.

Pero es exactamente ahí donde se ve la grandeza de Dios.

Para Él, la situación más caótica puede convertirse en historia de esperanza. La más oscura puede volverse testimonio de luz. Eso no es optimismo ingenuo. Es fe probada.

Escribo esto rodeado de árboles. La naturaleza aquí es hermosa, tranquila, casi burlona en su paz.

Y mientras escribo, se escuchan disparos. Explosiones a lo lejos.

En ese contraste encuentro la sabiduría del Señor: mantener la paz interior cuando el exterior arde. Enfocar la mente en lo que sí puedo hacer. Vivir en su presencia, aquí, ahora, en medio del ruido.

No es fácil. Lo sé.

México no se merece esto.

Pero aunque parezca que no podemos hacer nada… sí podemos.

Te invito a algo sencillo. Detente un momento. Apaga el ruido. Y di conmigo esta oración.

No importa dónde estés. No importa qué tan lejos sientas a Dios en este momento.

Oración por México

Padre, Tú que nos dijiste que no tengamos miedo, escucha nuestra plegaria hoy.

México está sufriendo. Nos sentimos desarmados. Desesperanzados. Pareciera que nada podemos hacer ante tanta violencia, tanto dolor, tanta oscuridad.

Sabemos que es fácil perder la fe ante lo que estamos viviendo. Pero aunque nada tenga sentido, decidimos voltear a verte a Ti. Aunque sea por unos minutos, confiar en que Tú sí puedes cambiar las cosas. Tú sí puedes traer la paz. Tú sí puedes ayudarnos a vivir sin miedo.

Virgen de Guadalupe, Tú que le dijiste a Juan Diego: “¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?” Sé hoy la madre de todos los mexicanos en este momento tan doloroso. Cúbrenos con tu manto. Ayúdanos a ver la luz entre tanta oscuridad.

Danos la valentía de David frente a Goliath. Que no nos paralice el miedo, sino que nos mueva la esperanza. Que este dolor no sea el final, sino el inicio de algo nuevo. Que unidos en oración, en fe y en tu amor, podamos ser instrumentos de tu paz.

Cristo, ven al socorro de un país que te ama y que tanto te necesita.

Amén.

Si nos unimos en oración. Si mantenemos los ojos fijos en lo bueno. Si elegimos ser optimistas cuando todo a nuestro alrededor nos diga que no tiene sentido serlo.

Eso sí está en nuestras manos.

Y tal vez, con esa fe, le abrimos la puerta a Dios para que actúe. Para que transforme lo que parece irremediable. Para que escriba una historia diferente sobre nuestro querido México.

Oré esto hoy desde Mazamitla, entre la belleza de los pinos y el sonido de las balas. Y elegí la esperanza.