Reflexiones de fe, valentía y esperanza
Esta cuaresma no te pide que dejes el chocolate. Te pide algo mucho más difícil: que dejes de juzgar. A otros. A ti mismo. A los que no entiendes.
Escribo esto atrapado en Mazamitla. El narco tiene secuestrado al municipio. Tengo la opción de caer en la desesperanza — prefiero enfocarme en lo que sí puedo controlar.